LA ESTRUCTURA BÁSICA DE LAS XANWAABUASII DIIO (memorias de titanio)
Los computadores digitales de tierra utilizan generalmente una memoria central de núcleos magnéticos de ferrita y diversas unidades memoria periféricas, de cinta magnética, discos, tambores o varitas con banda helicoidal.
Todas ellas son capaces de acumular, codificados magnéticamente, un número muy limitado de «bits» (aunque las cifras sean de varios millones).
Los tiempos de acceso son en cambio muy aceptables.
Veamos ahora de un modo elemental la base técnica de nuestros XAN-WAABUASII (acumuladores de datos en titanio).
El problema se planteó cuando las antiguas memorias de tipo fotoeléctrico (grandes superficies de selenio donde las cifras eran memorizadas en forma de impulsos luminosos que proyectadas sobre esas láminas quedaban registradas en forma de puntos cargados electrostáticamente) fueron insuficientes (por el gran volumen exigido para su ubicación) para acumular los miles de trillones de cifras que requerían, millones de OBXANWAII (puede traducirse por «rutinas») y datos numéricos de un programa de cálculo. (Nosotros no hemos utilizado nunca memorización magnetostática.)
DAOO 6, hijo de DAOO 4, proyecta por primera vez, codificar microfísi-camente (ni ópticos ni magnéticos) los datos numéricos o caracteres, con una base IBOAAYANOA (podría traducirse por «cuántica»).
Sabemos que la corteza electrónica de un átomo puede excitarse alcanzando los electrones diversos niveles energéticos que tierra denomina cuánticos. El paso de un estado a otro lo realiza liberando o absorbiendo energía cuantificada que lleva asociada una frecuencia característica. Asi un electrón de un átomo de titanio puede cambiar de estado en la corteza liberando un IBOAAAYA OOU (fotón) pero en el átomo de DIIO (titanio) como en otros elementos químicos, los electrones pueden pasar a varios estados emitiendo diversos tipos de IBOAAYA ODU (fotones o «cuantos») de diversas frecuencias. A este fenómeno lo denominan ustedes «espectro de emisión característico de este elemento químico» y que permite identificarlo por valoración espectroscópica.
Pues bien, si logramos alterar a voluntad el estado cuántico de esta corteza electrónica del DIIO (titanio), podemos convertirlo en portador, almacenador o acumulador de un mensaje elemental, un número.
Si el átomo es susceptible, por ejemplo, de alcanzar 12 o más estados, cada uno de esos niveles simbolizará o codificará un guarismo, del (5 )a' ^ ) cero al doce.
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Mas: una simple pastilla de titanio consta de billones de átomos. Podemos pues imaginar la información codificada que será capaz de acumular. Ninguna otra base macrofísica de memoria puede comparársela.
Los bloques de titanio que utilizamos han de presentar una estructura cristalina perfecta y un grado de pureza química de rendimiento 100%. Bastaría la inclusión de unos átomos de impureza (hierro, molibdeno, sili
ció...) para hacer inutilizable ese bloque.
Ustedes pueden preguntarse ¿cómo es posible el acceso a uno por uno de esos átomos del bloque, para codificarlos excitándolos o extraer la información (decodificación) acumulada?
Un esquema o dibujo elemental aclarará ideas.

Sobre un bloque de titanio inciden tres haces (simbolizados en el dibujo con los colores (1) carmín, azul y verde de sección infinitesimal y frecuencia elevadísirna [capaces por tanto de atravesar el bloque sin afectar los núcleos de sus átomos (pero sí las cortezas electrónicas respectivas)] se utilizan por ejemplo frecuencias del orden de 8,35 -1021 ciclos por segundo y distintas para cada haz. (r9|";r)|rL-) son los generadores de frecuencia.
Estas elevadas frecuencias caen fuera del espectro característico del titanio, por lo que esos haces independientemente considerados no son capaces de excitar uno a uno sus electrones corticales.
Mas no ocurre así cuando los tres rayos inciden simultáneamente sobre un átomo específico (el \f del dibujo). Entonces la superposición o mezcla de las tres frecuencias provoca un efecto de antiguo conocido por ustedes, llamado batido o heterodinaje, que da como resultado una frecuencia mucho más baja y que coincide con cualquiera de las rayas espectrales del titanio.
El átomo es así excitado y como los tres haces ortogonales pueden desplazarse en el espacio con gran precisión, localizan uno a uno todos los átomos del bloque.
(1) Como el dibujo va en blanco y negro los colores citados van sustituidos por las longitudes de ondas que aparecen en el mismo dibujo. Así:
s\f\j\== carmín '\/XA/\=s AZUL IAA/l/1-VERDE